La librería de Penelope Fitzgerald: una declaración de amor a los libros

Cuando Florence Green decide comprar Old House, una pequeña propiedad con su propio cobertizo en primera línea de playa, para abrir la primera librería en Hardborough, no puede siquiera imaginar cuántos obstáculos encontrará en su camino. Es 1959 en Hardborough, un recóndito pueblo costero del condado de Suffolk, y al parecer sus vecinos no están preparados para aceptar su osadía y apoyarla en su valiente aventura empresarial. ¿Qué será lo que tiene Hardborough contra los libros? ¿Acaso la gente de Hardborough no quiere comprar libros?

Ficción con tintes de tragicomedia y ciertos apuntes autobiográficos, la novela La librería de Penelope Fitzgerald nos traslada a un pequeño y aislado pueblo del este de Inglaterra a finales de la década de los 50 para acompañar a su fuerte y valiente protagonista en la gran aventura de su vida. Sutil, delicada e inspiradora declaración de amor al libro y a la literatura, la de Florence Green es una historia de esfuerzo y valor, de polémica, lucha y oposición, una historia de miedo a lo desconocido.

La librería de Penelope Fitzgerald: sobre exterminadores y exterminados

Después de ocho años atrapada en el ostracismo de la viudedad, ocho años sobreviviendo con el poco dinero que le dejó su marido, Florence Green decide tomar las riendas de su vida y compra Old House, una vieja propiedad a pie de playa abandonada, embrujada y comida por las humedades, para abrir su propio negocio: la primera librería de Hardborough.

Es 1959 y parece que en Hardborough, una pequeña y recóndita localidad costera del húmedo condado de Suffolk marcada por la escasez de opciones y la desidia y el desinterés de sus vecinos, nadie está preparado para dar un paso al frente y apoyar a la señora Green en su nueva y arriesgada aventura empresarial.

La librería de Penelope Fitzgerald: una declaración de amor a los libros

Sin pretenderlo, Florence se verá obligada a salvar toda clase de obstáculos en su camino: desde las reticencias iniciales de sus vecinos hasta la cortés pero firme e implacable oposición de las fuerzas vivas del pueblo con Violet Gamart a la cabeza.

En su afán por ofrecer al pueblo el mejor servicio y los mejores títulos, Florence decide tomar en consideración la arriesgada sugerencia de poner a la venta la polémica novela Lolita de Vladimir Nabokov. Su osadía la llevará a verse envuelta en un nuevo y devastador conflicto.

Como peso pesado de Hardborough y patrona por naturaleza de todas las actividades públicas del pueblo, la señora Gamart encabeza la firme resistencia de todo un pueblo y no escatimará fuerzas en su cruzada particular contra Florence Green y su librería.

El señor Brundish, viudo taciturno, solitario y vecino ilustre de Holt House, y la pequeña Christine Gipping, su jovencísima ayudante y librera en potencia con un inesperado talento innato para la clasificación, son los únicos apoyos con los que Florence cuenta en esta aventura.

La librería de Penelope Fitzgerald: una declaración de amor a los libros

Aunque La librería de Penelope Fitzgerald es una novela de ficción, mucho se ha hablado de ciertos apuntes autobiográficos con los que, de algún modo, la escritora rememora una breve, pero destacada etapa de su vida. Muchos son los detalles que evidencian que Southwold y su vida allí inspiraron el desarrollo de esta novela.

Basta con echar un vistazo al interesante posfacio ilustrado firmado por Terence Dooley, albacea literario y yerno de la escritora, que acompaña a esta fantástica edición conmemorativa de la novela para apreciar las muchas similitudes que existen entre la historia de la autora y la de su valiente protagonista.

La librería de Penelope Fitzgerald: una declaración de amor a los libros

Al igual que la viuda Florence Green se aventura a emprender su propio negocio en la madurez, Penélope Fitzgerald comenzó a escribir esta novela ‒la primera de ocho‒ con sesenta y un años tras la pérdida de su esposo. Y como Florence, la escritora también trabajó a tiempo parcial en la librería local de Southwold, el pequeño pueblo costero del condado de Suffolk en el que vivió una temporada con su familia y que sirvió de inspiración para otro de los personajes destacados de la novela: Hardborough. Un pequeño, recóndito y muy mal comunicado pueblo costero atrapado entre el mar y el río que, en cierto modo, refleja el aislamiento y la soledad de la protagonista en su lucha contra el mundo. Florence solo quería derribar las barreras y abrir una ventana al mundo a través de los libros, pero se encontró con la resistencia de todo un pueblo.

Tan valiente como su protagonista, sencilla en su forma, pero potente en su fondo, La librería de Penelope Fitzgerald es la historia de los que le echan valor a la vida y pelean por lo que quieren, pero también es la historia de los que dan la espalda a los cambios y cierran los ojos a lo diferente. Toda una declaración de amor al libro y a la literatura que conquistará a todo amante de las letras que alguna vez soñó con abrir su propia librería.

FOTOS ORIGINALES BGARCIACAZORLA.ES©

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